Bienvenidos!

La Isla de los hombres solos muestra la cotidianidad de Cuba y su gente, desde la perspectiva de un periodista que vive, sufre y disfruta de esta pequeña nación.
La Isla de los hombres solos, porque somos muchos los que nos sentimos así: solos en casa, solos en la ciudad, solos entre tantas personas... fuera de los -ismos y de los embates de la cultura banal.
Para todos los hombres solos, se encuentren donde se encuentren, se escribe este blog.

Yordanis Ricardo

4/3/15

Querido José Luis Moreno del Toro, cuando no bastan las palabras para suplir tu partida, nos quedan tus versos: 

No fue un gran poeta, dijeron
ni siquiera un nombrado escritor
no colocó un adjetivo
que valiera la pena
ninguno de sus poemas apareció
en magazines ni revistas
los críticos no conocieron su nombre
nunca ganó un premio
tan siquiera una mención
aunque cultivó algunos
enemigos literarios.
Sus párrafos y sus versos, ahí quedaron.

No fue un gran científico, dijeron
nunca aportó un descubrimiento
ni su apellido a las ciencias
no hizo una gran intervención quirúrgica
no mereció un cintillo de prensa
una foto, una entrevista.
Las academias no vieron
sus espejuelos
nunca fue a un congreso
más allá del horizonte
no ganó ninguna distinción.
Mas, nunca llegó tarde a la cita
y su sonrisa alegraba las mañanas.

No fue un gran militar, dijeron
nunca participó en una gran batalla
no fue un estratega
no tenía cicatrices
ni condecoraciones sobre su pecho. Aunque conoció, es cierto, el olor a pólvora
jamás dio un paso atrás
no faltó a la guardia de la historia
y algunos le vieron siempre con su traje de guerra…
No fue un hombre extraordinario, dijeron…

José Luis Moreno del Toro, de Beber de la LLuvia, Ediciones Holguín